リディアの駆け落ち(La fuga de Lydia)
プライドと偏見 - 第6章
Orgullo y Prejuicio - Capítulo 6
エリザベスがネザーフィールドに滞在している間、彼女とダーシーは何度か言葉を交わす。ダーシーは、彼女の家族に対する当初の偏見にもかかわらず、彼女の機知と知性に興味を持ち始める。
Elizabeth se quedó en Netherfield varios días, cuidando a Jane hasta que recuperó la salud. Durante este tiempo, observó cuidadosamente a las hermanas Bingley y se formó sus propias opiniones.
ダーシーとの結婚を望むキャロライン・ビングリーは、彼がエリザベスに向ける関心に嫉妬する。彼女は絶えずエリザベスとその家族をけなそうとするが、それはかえってダーシーをエリザベスに近づけるだけだ。
Caroline Bingley era hermosa y estaba a la moda, pero también era orgullosa y estirada. Miraba a la familia Bennet por encima del hombro, considerándolos inferiores socialmente. Hacía comentarios sarcásticos sobre la caminata embarrada de Elizabeth y sus modales campestres.
ダーシーは、気をつけなければ彼女に恋をしてしまう危険があることに気づく。
Su hermana, la señora Hurst, era igualmente orgullosa, aunque menos inteligente. Seguía a Caroline en todo y parecía no tener pensamientos propios.
—¿No le pareció encantador el señor Darcy? —preguntó Caroline a Elizabeth una tarde, tratando de involucrarla en una conversación sobre él.
Elizabeth sonrió. —Ciertamente lo encontré interesante. ¿Pero encantador? No iría tan lejos.
—¡No le agrada! —exclamó Caroline, aunque no del todo disgustada por esta noticia.
—Tampoco me desagrada —respondió Elizabeth con calma—. Pero no he visto nada que me haga llamarlo encantador. Parece un hombre orgulloso, y el orgullo es una cualidad que no admiro.
Caroline guardó silencio por un momento, sorprendida por la franqueza de Elizabeth. Luego cambió de tema.
Mientras tanto, Darcy se encontraba pensando en Elizabeth. Se sentía atraído por sus hermosos ojos y su rápido ingenio, aunque intentaba negarlo. Su familia no era lo suficientemente buena para él, se decía a sí mismo. Ella no era de su clase.
Pero no podía dejar de mirarla cuando estaba en la habitación. No podía dejar de escuchar cuando hablaba. Y se encontraba esperando sus conversaciones, a pesar de su mejor juicio.
Cuando Jane finalmente se recuperó, las hermanas se prepararon para regresar a casa. Bingley estaba decepcionado de ver irse a Jane, pero prometió visitarlas pronto.
Mientras se iban, Darcy vio a Elizabeth marcharse. Trató de decirse a sí mismo que se alegraba de que se fuera, que ella no significaba nada para él. Pero sabía, en lo profundo de su corazón, que eso no era cierto.