ネザーフィールドの舞踏会(El baile en Netherfield)
プライドと偏見 - 第2章
Orgullo y Prejuicio - Capítulo 2
ベネット氏は妻を喜ばせるためにビングリー氏を訪ねるが、詳細は秘密にして家族をからかう。
El señor Bennet fue uno de los primeros en presentar sus respetos al señor Bingley. Siempre había tenido la intención de visitarlo, aunque hasta el último momento aseguró a su esposa que no iría; y hasta la noche después de la visita, ella no supo nada al respecto.
数日後、ビングリー氏がベネット家を訪問する。彼は若く、ハンサムで、魅力的だ。ベネット家の娘たちは、次のメリトンの舞踏会で彼に会うことを楽しみにしている。
Sin embargo, cuando fue, lo acompañó su segunda hija, Elizabeth. Elizabeth era la segunda mayor de las hermanas Bennet, y poseía una rapidez mental y un agudo ingenio que la convertían en la favorita de su padre.
娘たちがドレスを準備し、将来の社交生活を想像する中、ベネット家の興奮は高まる。
No era tan hermosa como su hermana mayor, Jane, a quien generalmente se consideraba la más bella de la familia, pero los ojos de Elizabeth eran brillantes e inteligentes, y tenía una forma de mirar el mundo que era a la vez crítica y divertida.
—Estoy encantado de conocerle, señor Bingley —dijo su padre, mientras eran conducidos al salón.
Bingley era un joven apuesto y de buen carácter, con un semblante abierto y modales sencillos. Los saludó calurosamente, presentándoles a sus hermanas y a su amigo, el señor Darcy.
Darcy era un hombre alto y apuesto, con rasgos nobles y un aire de superioridad aristocrática. Permaneció en silencio durante la mayor parte de la visita, observando a los recién llegados con lo que parecía desdén.
Cuando el grupo fue presentado en el baile de Netherfield, Darcy se negó a bailar con Elizabeth, diciendo que era "tolerable, pero no lo suficientemente hermosa como para tentarme".
Elizabeth no se ofendió. En cambio, se rió de ello con sus amigos, encontrando ridículo el orgullo de Darcy. Pero el comentario plantó una semilla de aversión que crecería con el tiempo.
En cuanto a Jane, ella y Bingley bailaron juntos varias veces, y fue evidente para todos que se sentían atraídos el uno por el otro. La suave belleza y la tranquila dulzura de Jane habían ganado el corazón de Bingley, y él parecía incapaz de apartar los ojos de ella.
Cuando los Bennet regresaron a casa esa noche, la conversación giró enteramente en torno al baile. La señora Bennet estaba encantada con el éxito de sus hijas, y ya había decidido que Jane se casaría con Bingley.
Pero Elizabeth era más cautelosa. Había visto el orgullo en los ojos de Darcy, y se preguntaba qué clase de hombre era realmente.