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Opening the Medicine ShopAbriendo la tienda de medicinas

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Chapter 5: Opening the Medicine Shop

Capítulo 5: Abriendo la tienda de medicinas

With their lives now joined, Bai Suzhen and Xu Xian decided to open their own herbal medicine shop in the heart of Hangzhou. They named it 'Baohe Tang', a name that suggested peace and harmony. Xu Xian brought his knowledge of traditional remedies, while Bai Suzhen used her hidden magical powers to enhance the effectiveness of their treatments.

Con sus vidas ahora unidas, Bai Suzhen y Xu Xian decidieron abrir su propia tienda de medicina herbal en el corazón de Hangzhou. La llamaron 'Baohe Tang', un nombre que sugería paz y armonía. Xu Xian aportó su conocimiento de los remedios tradicionales, mientras que Bai Suzhen usó sus poderes mágicos ocultos para mejorar la efectividad de sus tratamientos.

"We should make sure that even the poorest people can afford our help," Bai Suzhen suggested one morning as they arranged jars of herbs on the shelves. "Health should not be a privilege only for the wealthy."

"Deberíamos asegurarnos de que incluso las personas más pobres puedan permitirse nuestra ayuda", sugirió Bai Suzhen una mañana mientras organizaban frascos de hierbas en los estantes. "La salud no debería ser un privilegio solo para los ricos."

Xu Xian nodded in agreement. "You are right, my dear. We will offer our services to everyone, regardless of their status."

Xu Xian asintió con la cabeza. "Tienes razón, querida. Ofreceremos nuestros servicios a todos, independientemente de su estatus."

Word of the new shop spread quickly throughout the city. Patients who had suffered for years from mysterious ailments found themselves miraculously cured after just one visit to Baohe Tang. People began to whisper that Lady Bai had a 'divine touch', and the shop was always crowded with those seeking help.

La noticia de la nueva tienda se extendió rápidamente por toda la ciudad. Los pacientes que habían sufrido durante años de dolencias misteriosas se encontraron milagrosamente curados después de solo una visita a Baohe Tang. La gente comenzó a susurrar que Lady Bai tenía un 'toque divino', y la tienda siempre estaba llena de aquellos que buscaban ayuda.

Xiaoqing was kept busy assisting the customers and managing the shop's affairs. "Business is booming, sister!" she remarked one evening as they closed up. "People are calling you a living goddess."

Xiaoqing se mantenía ocupada ayudando a los clientes y administrando los asuntos de la tienda. "¡El negocio está en auge, hermana!", comentó una noche mientras cerraban. "La gente te llama una diosa viviente."

Bai Suzhen smiled, but there was a hint of concern in her eyes. "I only want to help, Xiaoqing. But we must be careful not to draw too much attention. Our powers are meant for good, but humans can be suspicious of things they don't understand."

Bai Suzhen sonrió, pero había un atisbo de preocupación en sus ojos. "Solo quiero ayudar, Xiaoqing. Pero debemos tener cuidado de no atraer demasiada atención. Nuestros poderes están destinados al bien, pero los humanos pueden sospechar de cosas que no entienden."

Despite her worries, the shop continued to flourish. Xu Xian was immensely proud of their success and deeply grateful for his wife's support. He saw her as his greatest blessing, never suspecting that the woman he loved was anything other than a mortal. Their lives seemed perfect, filled with purpose and love. But across the city, in the ancient Jinshan Temple, a stern monk named Fahai was beginning to sense a powerful spiritual presence that did not belong in the human world. The peace of Baohe Tang was about to be challenged.

A pesar de sus preocupaciones, la tienda continuó floreciendo. Xu Xian estaba inmensamente orgulloso de su éxito y profundamente agradecido por el apoyo de su esposa. La veía como su mayor bendición, sin sospechar nunca que la mujer que amaba era otra cosa que una mortal. Sus vidas parecían perfectas, llenas de propósito y amor. Pero al otro lado de la ciudad, en el antiguo Templo Jinshan, un monje severo llamado Fahai comenzaba a sentir una poderosa presencia espiritual que no pertenecía al mundo humano. La paz de Baohe Tang estaba a punto de ser desafiada.